Tengo una amiga a quien le gustan los haikus,
tiene un blog que se llama "Sentires".
Escribe a ratos,
sólo en los que tiene libres.
En sus páginas palparás
la caída de las hojas en otoño,
o los despertares de los
sonidos en primavera.
Hoy, que el otoño se filtra por nuestras ventanas,
desde la melancolía de su mirada ajena,
le regalo "Cuatro haikus que no son míos"
pero que muy bien valen la pena.
Cuatro haikus para una mañana muy triste
después de un largo verano
En el alba
una pena se descuelga de las nubes
y en mi interior llueve.
Donde antes cantaba el pájaro invisible
habita ahora la soledad de mi mirada.
Cuando el pasado vuelve
el futuro hace la larga travesía del sueño.
Mis palabras se alejan
con el humo del incienso.
De "El hacedor de calendarios" - Lorenzo Saval.